Una meditación sobre el turismo responsable

RDT7_DeclaracionJosé Luis Iriberri, Counselor de TSI-Turismo Sant Ignasi

(Discurso pronunciado por José Luis Iriberri durante la 7ª Conferencia sobre Turismo Responsable en Destinos, celebrada en Barcelona entre el 1 y el 4 de octubre de 2013).

Dice el libro del Génesis que Dios creó el cielo y la tierra. Con su palabra Dios trabajó en lo que el autor del Génesis nos describe como un mundo vació y sin orden, un mundo de oscuridad pero en el que Espíritu Divino estaba presente. Y dice el Génesis que todo empezó con la Luz, esa Luz que aleja la oscuridad y nos permite ser, existir y crear vínculos entre nosotros. Es la Luz del Amor Universal reconocida por todas las culturas.

La Creación empezó hace millones de años y sigue su curso en nuestro Universo en expansión. Constantemente desaparecen y aparecen nuevos organismos, nuevas especies. Parece como si el trabajo y la producción no tuviesen fin en nuestro mundo. Pero hace tan solo unos pocos miles de años, el autor del Génesis escribió un relato que justificase el famoso descanso del Sabbat, en el que la humanidad debía descasar y dedicarse no al negocio y a la productividad, sino a sí mismo, a sus creencias más profundas, a la meditación y el silencio. Y esto para no perder su alma, para no perder su humanidad.

En nuestra sociedad de consumo, sabemos bien lo fácil que es perder la calma, esa paz interior que siempre anhelamos tener. Damos al estrés y al burnout el título de la enfermedad del siglo XXI, causa de hábitos no saludables, de enfermedades cardiovasculares, diabetes y, lamentablemente, suicidios, como bien sabemos todos. El Génesis nos invita a tomar la vida en Slow Mode: al menos un día a la semana, para ti mismo, para las cosas que te ayudan a centrarte en lo real, en lo verdaderamente importante, en lo esencial.

Efectivamente, el autor del Génesis nos inventó el derecho a descansar, al ocio recreacional, a la vida mirada desde lo alto, lejos del barro que muchas veces nos engancha a tierra. ¿Qué hemos hecho de este derecho? Como se ha dicho en este congreso, durante muchos años, demasiados, el derecho al ocio fue relegado a unos pocos, a unos privilegiados. Hoy hablamos de turismo y de ocio como un derecho adquirido en los últimos siglos, pero siempre lo hemos tenido, desde el inicio de nuestra condición humana. Aquí estamos los que creemos en el valor del tiempo libre, en el valor de la recreación. Aquí estamos los que creemos en el valor de vivir la vida orientada a las personas y a su bienestar. Aquí estamos los que creemos en el turismo como instrumento para mejorar la calidad de nuestras vidas. El turismo es una conquista de la sociedad del bienestar y hemos de conseguir que ese triunfo se extienda a toda la humanidad, porque los valores interculturales, sociales y de desarrollo del medio construyen humanidad.

El autor del Génesis sitúa a la humanidad como el representante de Dios en la Tierra. Dice del ser humano que su labor es la de cultivar y guardar la Vida, esa Vida en mayúsculas que sostiene en la existencia todo lo que nos rodea y a nosotros mismos. Sólo si el ser humano se dedica al fin para el cual ha sido creado, el fin de cultivar y guardar la Vida que le ha sido concedida, sólo así será feliz y la Creación se mantendrá en su sentido.

Cultivar y guardar la vida. Respetar al mundo y respetarse a sí mismo. Ser responsable del mundo y ser responsables de nosotros mismos. Este es el sentido positivo de la vida, el sentido constructivo, el sentido que nos hace crecer. Nuestro turismo responsable habla de esto, de ser humanos y de comunicar humanidad al Mundo, como un acto de colaboración a la constante creación del Universo.

Hoy, día 4 de Octubre, el obispo de Roma, el papa Francisco I, se encuentra haciendo turismo en la ciudad de Asís, que celebra la festividad de su Santo Patrón. La primera intuición de que había una necesidad imperiosa de proteger la Naturaleza, de tener una relación responsable, casi humana, con el medio, la tuvo en el mundo occidental San Francisco de Asís, con su conocida meditación del Hermano Sol y la Hermana Luna, que le lleva al extremo de considerar también a la muerte natural como nuestra hermana, la que nos libera definitivamente del sufrimiento. Proteger al mundo, proteger a la humanidad, respetarla y cultivarla… esto ha sido siempre la misión encomendada.

Seguro que hoy en Asís, Francisco I nos va a recordar esa tarea, esa responsabilidad. En las últimas décadas los papas han dado muchas muestras del valor que le da la Iglesia Católica al turismo, siendo el mismo papa una figura de promoción turística de primer orden. Los responsables de la Sagrada Familia en Barcelona pueden corroborar mis palabras. Y del papado actual creo que podemos deducir que está bien alineado con nuestros principios de Turismo Responsable.

En la entrevista publicada este pasado 1º de octubre en el diario La República, en Italia, vemos a un Papa muy preocupado por el mundo que le rodea y sobre una ordenación política y social que sea responsable de la vida de todos: “Pienso – dice el papa – que el llamado liberalismo salvaje convierte a los fuertes en más fuertes y a los débiles en más débiles y a los excluidos en más excluidos. Se necesita gran libertad, ninguna discriminación, no demagogia y mucho amor. Se necesitan normas de comportamiento y también, si fuese necesario, la intervención directa del Estado para corregir las desigualdades más intolerables”. Y más adelante el Papa nos invita a la responsabilidad personal diciendo: “Cada cual tiene su idea del bien y del mal y debe elegir seguir el bien y combatir el mal como cada uno lo conciba. Sería suficiente esto para mejorar el mundo.”

El turismo responsable considera bien aquello que hace que la tierra sea mejor para vivir y mejor para ser visitada. El turismo responsable es aceptar la responsabilidad de perfeccionase constantemente para ayudar a todos y a todas a ser y a saberse mejores, tanto los locales como los turistas.

Se nos ha dicho que el turismo responsable se basa en la cooperación y la imagen de los Castellers, uniendo sus manos y sus energías para crear esa “piña” de humanidad, es una llamada a todos los presentes hoy aquí a cooperar unidos. Lo que el Génesis apuntó hace miles de años es hoy una tarea realizable, con el esfuerzo de todas y todos nosotros, formando un sector del turismo en el que ciertamente somos competidores, pero más aún cómplices en la construcción de un mundo mejor para toda la humanidad. Tenemos una responsabilidad con los no nacidos: que el turismo responsable y sostenible sea el reto a superar año tras año en nuestra ciudad, en Cataluña y en todo el mundo. Tenemos la fuerza y sabemos lo que hemos de hacer. Hagámoslo con prudencia, pero también con firmeza y tenacidad. Que así sea.

Anuncios

0 Responses to “Una meditación sobre el turismo responsable”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Introduce tu e-mail para seguir este blog y recibir las nuevas entradas


A %d blogueros les gusta esto: