¿Qué camino de futuro nos conviene elegir?

Ricard Santomà, director de TSI-Turismo Sant Ignasi
(Artículo publicado en el suplemento +Valors de El Periódico de Catalunya el 24 de diciembre de 2013)

TSI-Turismo-Periodico¿Queremos que Barcelona se convierta en una ciudad turística en su totalidad o bien preferimos  una Barcelona segmentada en barrios turísticos? Este es un debate necesario. Si no queremos que Barcelona muera de éxito, tenemos que marcar el camino hacia dónde queremos ir.

Las cifras turísticas indican una realidad con la que es difícil no mostrar conformidad. Estamos todos de acuerdo en que Barcelona es un destino turístico de primer orden. Ya sea porque el número de turistas ha pasado de los 3,1 millones del año 2000 hasta los 7,5 millones del 2012 (y seguimos in crescendo); porqué más del 25% de los turistas ya nos han visitado más de tres veces; porqué hemos pasado de 187 hoteles en el año 2000 a los casi 380 previstos para 2013, o bien porqué la cifra de gasto turístico se ha convertido en un ingreso imprescindible para no sufrir un descalabro en nuestra economía. Pero todo esto no son más que cifras frías que no tienen en cuenta la realidad que hay tras esta apasionante actividad turística.

Para consolidar esta situación, el modelo turístico de Barcelona está siendo objeto de estudio. El papel que ha jugado Turisme de Barcelona como punto de encuentro entre el sector público y el sector privado ha sido fundamental. Un destino no puede ser nunca propiedad de un solo actor, es propiedad de todos los que residen en ella. Por eso, disponer de un organismo que pueda aglutinar tanto la visión pública como la visión privada ha sido fundamental. Pero en muchas ocasiones, en este mismo artículo por ejemplo, la visión que se da es una visión global, o mejor dicho, una visión macro. Y este punto de vista se enfrenta directamente con la visión más cercana o micro que puede tener un residente o empresario del sector. La interpretación sesgada que provoca este conflicto de visiones, desde el punto de vista de los residentes y desde el punto de vista del empresario, tienen como resultado desacuerdos entre la cuenta de explotación de un hotel (objetivo a conseguir por el director del hotel) y los límites que es necesario establecer al turismo en determinados barrios de la ciudad. Como, por ejemplo, cuando un residente de la ciudad quiere acceder al Parc Güell y se encuentra que tiene que pagar una entrada que pretende regular el número de visitantes a este recinto.

Este conflicto que surge entre la visión micro y la visión marco viene provocado por una situación de éxito de Barcelona como destino turístico que reclama más que nunca dar respuesta a una serie de cuestiones nuevas. Cuestiones sobre las que nunca nos hemos puesto a trabajar porque sabemos que significará tener que descontentar a algunos para poder avanzar globalmente como ciudad.

Una de las cuestiones que se plantean, y que últimamente tiene mucha presencia en los medios de comunicación, es la apuesta (o no) por transformar Barcelona en una ciudad de compras. Un planteamiento que tiene dos posibilidades: queremos una ciudad entera que apuesta por esta visión del turismo o preferimos la creación de unas “zonas turísticas” destinadas a las compras. Se plantea, pues, una doble pregunta con sus consecuencias: ¿queremos que Barcelona se conviertan en una ciudad turística en su totalidad o bien queremos que el turismo, como ocurre en la actualidad, esté concentrado en unas zonas concretas?. ¿Queremos apostar por que Barcelona se oriente más claramente hacia un destino de compras, hecho que comportará claras consecuencias en los horarios comerciales, el comercio de proximidad…?

El turismo que llega a la ciudad de Barcelona demanda claramente una mayor libertad de horarios comerciales en las zonas cercanas a los llamados “recursos turísticos”. Desde su visión macro, un turista que llega en crucero a Barcelona querrá pasear, encontrar las tiendas abiertas independientemente del día de la semana, y que estas tiendas le sean familiares.

Esta demanda es muy lícita: todos lo queremos cuando viajamos. No nos gusta llegar a una ciudad y no encontrar nadie por la calle, y que además las tiendas estén cerradas. Pero no podemos olvidar las consecuencias micro: este modelo no beneficia al comercio de proximidad y no colabora con las pequeñas y medianas empresas.

La segunda pregunta plantea si, dentro de este modelo, queremos una Barcelona segmentada en barrios turísticos o queremos que toda Barcelona sea turística. Lo tengo claro: Barcelona debe ser turística en su globalidad. No podemos crear barrios “acotados” para turistas, a los que los residentes no queremos ir y que no pisamos nunca. La apuesta por Barcelona como destino global desde el punto de vista turístico implica cambios en la distribución de los recursos y en el reparto de los turistas por toda la ciudad. Si lo conseguimos, seguro que descubriremos una Barcelona de la que todos nos enamoraremos.

Éste es un debate más que necesario en estos momentos: si no queremos que Barcelona muera de éxito, tenemos que marcar el camino hacia dónde queremos ir. En este debate, la respuesta puede decantarse hacia un lado o hacia el otro, pero lo que sí tengo muy claro es que los mejores lugares para vivir son los mejores lugares para visitar. Apostemos, por lo tanto, por una ciudad para los ciudadanos, y seguro que tanto turistas como residentes saldremos ganando.

 

Anuncios

0 Responses to “¿Qué camino de futuro nos conviene elegir?”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




Introduce tu e-mail para seguir este blog y recibir las nuevas entradas

@TurismoStIgnasi


A %d blogueros les gusta esto: